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Aumenta un 25% tu salario con 12 tomates

Cuando llegó el momento de escribir mi tesis de maestría, era inevitable pensar en 10 mil cosas que en su lugar hubiese preferido estar haciendo. Creo que invertí mucho más tiempo leyendo sobre cómo aumentar mi productividad, que en la tesis en sí. Déjame ahora contarte sobre la fórmula secreta que me permitió aumentar mi productividad y que podrás usar para aumentar tu salario.

Cómo aumentar tu salario en un 25% con 12 tomates

8-40-160

La vida de una persona adulta promedio se rige por su trabajo y profesión. Siendo que la mayoría de las personas trabajan 8 horas al día, 5 días a la semana. Independientemente de su salario mensual, quincenal o por hora, la persona promedio entonces trabaja 40 horas a la semana. 160 horas al mes. La cantidad de horas y días trabajados depende del país, empresa y puesto, pero usaré los números anteriores para mostrar cuán absurdo es nuestro sistema actual de empleo.

Previamente y durante la revolución industrial, la jornada laboral podía sobrepasar fácilmente las 12 horas. Incluso era legal que los niños trabajasen. En 1810 Robert Owen propuso en medio de la revolución industrial inglesa el reducir por decreto la jornada laboral a 8 horas diarias. La idea era disminuir la explotación de los trabajadores por parte de los dueños de las fábricas. Su lema era: “8 horas de trabajo, 8 horas de entretenimiento y 8 horas de descanso (dormir)”.

Jornada de 8 horas

Poco a poco los gobiernos fueron estableciendo variaciones de aquella propuesta 8-8-8. Siendo el primero la en aquel entonces recién fundada Unión Soviética. Obviamente en este proceso global hubieron muchas luchas obreras, sindicalistas muertos, debates políticos, etc. Nada de esto me importa. Lo único importa y que es el mensaje de esta lección de historia, es que desde la primera vez que este sistema fue propuesta han pasado más de 200 años.

¡200 años!

En esa época ni electricidad había. La gente debía trabajar con máquinas que requerían más capacidad física que mental. Y entonces, ¿por qué la jornada laboral no ha disminuido?

Procastinando ando

Honestamente creo que la jornada laboral no ha bajado porque somos una partida de flojos.

Actualmente en casi todos los trabajos se requiere el uso de dispositivos electrónicos que nos permiten realizar nuestro trabajo de una forma más eficiente. Para la época de Owen, si querías hablar con alguien para finalizar la compra de un producto de tu empresa, debías mandar a alguien a caballo con una carta y esperar su respuesta. Ahora solo mandas un correo y ya. Pero con o sin caballo, parece que la gente se demora lo mismo para responder un correo.

Pensemos por un segundo en el sector más ineficiente de todos: el gobierno. ¿Has ido a sacar alguna vez tu pasaporte, apostillar o notariar algo? Parece que los requisitos más importantes para trabajar en el gobierno o en algún puesto que requiera contacto humano a través de una ventanilla sean el ser amargado y leeeeento.

Ineficiencia en el trabajo

Actualmente casi nadie juega solitario, pero casi todos andan o pendientes al celular o en redes sociales o ambos. Por cada forma nueva para ser más productivo, aparecen 10 más para perder el tiempo.

No tengo nada en contra de distraerse y relajarse, solo que al procastinar estamos perdiendo dinero.

Cada quien recibe lo que vale

Si a mí me piden que haga un diseño para dentro de 5 días y me paso los primeros 4 viendo memes en internet, para correr a terminar todo en la última noche entregando 10 horas más tarde, a ese cliente lo voy a perder. Puede que haya un competidor que haya mamado gallo 2 días y entregado con un día de anticipación. Ese otro gana la licitación.

Pero mamá, él también estaba perdiendo el tiempo.

Sí, mi bebé, pero entregó a tiempo.

Últimamente cuando me preguntan si trasnoché para un examen o proyecto, digo que no. Y no dejo de trasnochar porque sea mucho más inteligente o que comparado con los demás, estudie más en los días anteriores. Simplemente, que distribuyo de mejor manera mi tiempo de ocio.

En otras palabras: trabajo de una forma más eficiente.

Entran los tomates

“Ajá, ¿y los tomates?”

“Ok, aquí va:”

Encontré leyendo, un método antiguo (de casi 40 años, que no redescubrí y del cual no soy el primero en hablar) llamado la técnica pomodoro.

La técnica pomodoro consiste en dividir tus tareas en espacios temporales fijos de 25 minutos. Básicamente lo que se hace es colocar un temporizador en 25 minutos y dedicarse a realizar alguna tarea en particular. Pero solamente se puede hacer dicha tarea. La idea es concentrar toda nuestra atención en ella hasta que se acabe el tiempo y suene la alarma. Pasados los 25 minutos, tomamos un descanso de 5 minutos. Durante nuestro descanso podemos ir al baño, tomar agua o un café, revisa Facebook o lo que sea. Esos 5 minutos que tenemos para descansar deben ser usados en algo que no esté relacionado con nuestro trabajo, nada serio. Se acaba el descanso y volvemos a poner el temporizador en 25 y se repite el ciclo. Cada ciclo se llama pomodorotomate en italiano. Pasados 4 pomodoros, podemos tomar una pausa más larga de 25 o 30 minutos.

Esta técnica resulta efectiva, porque permite combatir el enemigo más grande de una persona que está trabajando en algo: el aburrimiento. El ser humano sólamente puede mantenerse concentrado en algo por cortos periodos de tiempo. Es por eso que las clases generalmente se dividen en bloques de 45 minutos y las series de televisión duran 22 minutos (sin contar comerciales). Por ello, al dividir nuestras tareas en pomodoros, podemos darles el 100% durante este periodo de tiempo y nuestro cerebro tiene una recompensa de distracción luego del trabajo hecho.

Un aumento a tu productividad

Yo, personalmente, he encontrado un aumento drástico en productividad al usar esta técnica. En vez de dedicar 40 horas semanales a mi trabajo, solamente le dedico 30. Esto es, sin disminuir la cantidad de trabajo que realizo o el cumplimiento de los objetivos puestos.

Lo único que cambié fue que en vez de sentarme frente al computador de 9 a 5 todos los días, empecé a usar pomodoros con mi lista de tareas. En vez de 16 pomodoros al días (8 horas), uso 12. Estos son más que suficientes para llevar a cabo todo lo que necesito durante el día.

El pomodoro te da energía, la meta la pones tú

Obviamente hay momentos en que estoy “inspirado” y suena la alarma. En esos casos, en vez de tomar el descanso y perder el hilo de lo que hago, empiezo otro pomodoro. Así mato 2 pájaros de un solo tiro. Porque, a la larga los 25 minutos no importan, lo importante es que uno se concentre en lo que hace y se desconecte del mundo exterior. El único momento en el que cambio de tarea es para cambiar la canción que esté sonando. De resto, ni el celular o el correo miro. Ya en esos 5 minutos de descanso que vendrán puedo chatear con quien sea, sin afectar mi trabajo.

Si quieres, puede tener pomodoros de 35-5 o incluso más largos. Todo debe ser según tus preferencias.

Yo me pongo semanalmente la meta de hacer 60 pomodoros en mi trabajo principal (investigación). Puede que algunos días haga 12, 8 o 16. Al final de la semana debo tener 60 o más. Si en una semana hago 75, por ejemplo, la próxima puedo hacer 45 y así nivelo. Incluso puedo hacer los 60 y mandar esos 15 extras al final del mes y tomarme el último viernes libre. Mi idea es siempre tener un saldo positivo, nunca negativo, que me permita perecear cuando las circunstancias lo permitan. Si un día no tengo ganas de hacer nada, porque hay mal clima o estoy enfermo o simplemente no quiero, uso esos pomodoros extras de otros días. Así no baja mi rendimiento y no sufro trabajando cuando no quiero o puedo.

¿Y la plata? ¿Cómo aumentar tu salario?

Como dije anteriormente, cada quien recibe lo que vale. Así, que si puedes hacer el trabajo de 40 horas en 30, entonces eres un 25% más eficiente. Por ello, puedes obtener mejores resultados en tu trabajo con estos 60 tomates a la semana, usando los 20 restantes de tu jornada laboral en algún curso online para mejorar tus capacidades o trabajando en otro proyecto que te permita ingresas un bono. Sea como sea, este cambio en tu productividad no pasará desapercibido y más pronto que tarde se transformará en un aumento de salario o posibilidades para ti.

Resumen

La idea no es trabajar más, sino trabajar de una forma más inteligente. Un aumento en tu productividad trae consigo un doble beneficio. Primero, aumenta tus posibilidades de generar mayores ingresos. Y en segundo lugar, a la larga te hará más feliz, porque no sentirás que pasas todo el día en el trabajo, solo para llegar a morir al sofá para ver Netflix.

Existen muchas aplicaciones que te permiten usar ésta técnina. Yo uso una extensión de Google Chrome llamada Marinara. Solo debes ajustarla en la cantidad de tiempo que deseas concentrarte y descansar, y listo. Yo la usé para este artículo, que hasta esta oración se ha llevado casi 3 pomodoros.

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